jueves, 26 de marzo de 2015

En una semana es Jueves Santo

Por qué inicio así ni yo misma lo sé, no soy tan católica aunque si creo en Dios....pero bueno quizás era sólo porque buscaba un título. Ya han pasado dos meses ( y 12 días) desde que iniciamos la especialidad, y recuerdo bien que tenía muchos ánimos de estar aquí, e incluso recuerdo la emoción que sentí el primer día de clases. Tal parece que ya son sólo recuerdos, porque aunque aún me alegra estar aquí, formar parte de este grupo, ya no parece tan claro lo que quería hacer cuando recién empezó.
Se han suscitado algunos inconvenientes con algunas docentes, por las actitudes que asumen ante nosotros y eso nos ha generado dudas e incluso desmotivado, o al menos a mí me ha pasado eso, ojalá que a mis compañeros no.
Pero bueno como este es mi blog, voy hablar de mi. Voy a desahogarme y ojalá que sirva para que me sienta mejor, son días difíciles para mi, no se que sucede, de pronto mis ganas de comer se han ido y eso no me agrada siento que todo lo que me llevo a la boca no lo disfruto y eso repercute en todos los ámbitos de mi vida. Siento como si no sintiera (no se si me explico) no siento dolor, alegría, ganas, pena, miedo, angustia, culpa; no siento nada y eso me pone triste. Es como si yo no fuera yo, como si estuviera viendo de fuera lo que sucede en mi.
Hace dos años decidí bajar de peso, porque ya no me agradaba lo que veía en el espejo, cuando me dieron de alta en la clínica a la que llegaba, decidí continuar por mi cuenta porque para ese tiempo había leído muchas notas sobre las dietas y me sentía una experta; sin embargo poco tiempo después me dio salmonela y tuve que dejar un poco eso, sobre todo porque mi familia (mamá, hermana) se preocuparon y me decían que me moriría si no comía, pero en realidad yo nunca dejé de comer por completo, solo eliminé cosas de mi alimentación. Después ya no recuerdo bien cómo decidí entrar al gimnasio (crossfit) y ahí llevan a cabo una dieta que se llama paleo que consiste en comer únicamente lo que se comía en la época paleolítica, es decir, verduras, frutas, carnes y semillas. Pero en ese tiempo cuando entré no quise hacerla porque no lo creía necesario, a la par comencé a conocer información sobre dietas veganas y crudiveganas que son alimentaciones basadas en frutas, verduras y semillas. Algo que se supone que es muy sano porque eliminas de tu alimentación los productos procesados que según lo que he leído pueden producir enfermedades como la diabetes, allzhaimer, etc.
Y con toda esa nueva información en mi cabeza y con lo que veía en el gimnasio (chicas con el abdomen marcado, cuerpos agradables) nuevamente entró en mi el deseo por verme bien. Yo nunca dejé de cuidarme seguía a mi manera cuidando mi alimentación, no consumía azúcar, harinas blancas, papa, comida frita, capeada, empanizada, pasta, pizzas, refrescos, pastelitos, en fin todo aquello que me engordara. Pero definitivamente el ejercicio me daba hambre y empecé a meterle más comida a mi cuerpo lo que lógicamente me hizo subir algunos kilos.
Así que decidí hacer la dieta paleo y comencé a comer lo que nos marcaba la coach, no me descuidé todo el mes lo hice como nos dijo, los resultados fueron buenos bajé de peso y de IMC. Pero hoy 26 de marzo de 2015, no se que le pasa a mi cuerpo; no se que sucede en mi de pronto dejé de comer porque no me da hambre, me siento mareada, con inflamación, sin ganas, sin ilusiones sin nada. Por qué si se supone que cuido mi alimentación para tener una mejor vida, estar sana, nutrida, fuerte y con un buen cuerpo sobre todo sano, por qué me siento así. No creo que sea normal sentir vacío, sentir como si no eres pero saber que eres. Quizás le estoy prestando tanta atención a eso que mi cerebro ya no me quiere responder y hace lo que quiere o el ocio me está ganando.
Ya termino de escribir y esperaba que en estas lineas encontrara alguna respuesta, o por lo menos alivio pero no encontré eso.

:( Alma